Es un agente auxiliar para la retención hidríaca de los suelos.
Esponja el terreno evitando la compactación de éste y facilitando el desarrollo radicular de las plantas.
Protege las raices al descubierto durante el transporte y almacenamiento, evitando que se desequen.
Reduce su consumo hasta en un 70% así como la frecuencia de los riesgos.
Asegura un aporte uniforme de agua a las plantas.
Garantiza un arraigamiento más rápido y mejor.